LEGENDARIO PERIODISTA ABEL CALERO PASO A LA PRESENCIA DE DIOS

Monitoreo Nacional

Este martes 4 de diciembre del 2018  El legendario periodista Abel Calero Reyes , paso a la presencia de Dios, histórico periodista de “catacumba”.

Abel Calero Reyes, ha pasado a otro plano de vida a los 67 años de edad, a causa de una enfermedad que le aquejaba desde hace varios años.

Abel Calero, fue también conocido con su seudónimo de “El Puma y El Flaco”, en los tiempos más duros de la dictadura somocista, se unió con entusiasmo al Periodismo de Catacumbas, tanto redactando notas que eran verdaderos disparos al corazón del enemigo como leyendo las noticias con voz firme y sin titubeos.

En el plano profesional Calero imponía su sello a su trabajo radial, lo mismo que en transmisiones en vivo, una descripción impecable, entrevistas ágiles, versátiles, un tono mesurado y su toque de buen humor, le valieron muchos premios internacionales y el reconocimiento nacional.

Fue encarcelado en 17 ocasiones por la Guardia Nacional.

Durante sus 45 años de labor periodística, fue el comunicador nicaragüense más galardonado a nivel internacional con 25 reconocimientos entre ellos “Micrófono de oro”, otorgado en 1978 por Radio Nederland de Holanda, por las transmisiones que hizo sobre la toma de varias ciudades por la guerrilla del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

A nivel nacional el presidente Daniel Ortega, le otorgó la Orden Cultural Rubén Darío y la Asamblea Nacional la Orden “Rigoberto Cabezas”. Igualmente, la Asociación de Educadores Populares, le impuso la medalla “35 Aniversario de la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización”.

Abel Calero Reyes ha emprendido un viaje donde pronto se reencontrará con todos sus colegas y será recordado con su característico sentido del humor y entrega al periodismo, dejando un valioso legado a las nuevas generaciones de comunicadores.

Algo que caracteriza a Abel era su audacia y el buen humor que mostraba aún en las situaciones más riesgosas de la cobertura periodística.

En los tiempos más duros y en los estertores de la dictadura somocista, se unió con entusiasmo al Periodismo de Catacumbas, tanto redactando notas que eran verdaderos disparos al corazón del enemigo como leyendo las noticias con voz firme y sin titubeos, a pesar de que afuera de los templos los Becats cargados de guardias asechaban para acallar las protestas.

“No teman ellos también vienen a informarse, para saber cómo andan las cosas”, decía.

En una ocasión participaba en una manifestación estudiantil en el barrio Riguero y la guardia detuvo la marcha a punta de lacrimógenas, culatazos e improperios, la gente huyó por todos lados y entre el caserío, pero Abel quedó varado en medio de la calle y con la soldadesca enfrente.

Primero lo culatearon y luego lo obligaron a comerse la cartulina de una pancarta y luego fue llevado a la entonces Central de Policía de Managua más conocida como La Aviación, donde permaneció detenido hasta la medianoche del día siguiente, mientras los miembros del Sindicato de Radioperiodistas de Managua hacía una vigilia adentro y afuera de las instalaciones represivas.

“Estos guardias son unos groseros, no le pusieron ni chilito ni salsa de tomate a la pancarta”, comentó en medio de la risería de los colegas que celebraban su liberación en la antigua Casa del Periodista, frente al Ministerio del Trabajo.

En el plano profesional Calero imponía su sello a su trabajo radial, lo mismo que en transmisiones en vivo, una descripción impecable, entrevistas ágiles, versátiles, un tono mesurado y su toque de buen humor, le valieron muchos premios internacionales y el reconocimiento nacional.

En la década de los 80 se movilizó con soltura por las zonas de guerra y en los más intensos conflictos aparecía narrando en vivo donde surgiera un golpe a la contra o un ataque a la población civil.

Nunca se detuvo ante la advertencia de las autoridades de que iría a una zona de alta peligrosidad, siempre iba adelante con un sigilo propio y una alta dote de firmeza, porque era de verdad, un periodista y un combatiente de la causa sandinista.

Son miles las anécdotas que se podrían referir de su vida profesional, pero mejor no, a lo mejor reclama que no se ha ido, sino que anda en un viaje donde pronto se reencontrará con todos sus colegas, con una sonrisa diría: “Ideay jodido, acaso me morí!” Y de verdad, para los que lo conocieron, Abel Calero vivirá entre ellos con sus bromas, sus risas y ese buen humor que siempre lo caracterizó.

Un abrazo solidario a su familia, a sus hijos, que Dios les de fortaleza para superar esta hora de consternación.

En un homenaje que le realizó Caruna al periodista Abel Calero, por sus 45 años de labor profesional, recibió un gran reconocimiento.

En el homenaje se destacó que Abel Calero recibió 25 reconocimientos a nivel internacional.

Doña Olga Espinoza le entregó a Abel el radio comunicador con el que realizó periodismo clandestino.

El periodista Roberto Larios recordó en ese homenaje que su primer premio fue en 1978, el Micrófono de Oro, otorgado por Radio Nederland de Holanda, por la cobertura de varias ciudades tomadas por la guerrilla del Frente Sandinista de Liberación Nacional en el 78.

Después obtuvo también el Premio la Bandeja de Plata al Valor por Radio Monumental de Costa Rica y la Cadena Centroamericana de Emisoras por las transmisiones de la guerra de liberación.

El poeta Tito Leyva, leyó un escrito internacional que marca la calidad periodística de Abel Calero:

“El mejor periodista de Centroamérica en las últimas cuatro décadas es el nicaragüense Abel Calero Reyes, un comunicador que, con su elocuencia, versatilidad, e improvisación casi a la velocidad del pensamiento, ha hecho llorar y reír a su audiencia en la radio y la televisión”.

En esa ocasión la Asociación de Educadores Populares le entregó la Medalla XXXV Aniversario Cruzada Nacional de Alfabetización y la UPN le entregó un reconocimiento por su destacada labor profesional y ética.

Al agradecer el homenaje, Calero expresó: “Hay una gran mujer que no está aquí, por múltiples ocupaciones de la Nación. Ella, en cuanto nota en las redes sociales, cuando Marta puso que Abel estaba en una situación que ustedes ya saben, orientó a través de sus estructuras una buena atención, hablo de Rosario Murillo, la Coordinadora de Comunicación Social que, a nombre del Presidente Daniel Ortega, mantiene ese apoyo conmigo”.

Agradeció en ese momento al Frente Sandinista por el apoyo incondicional en el difícil momento que vivía: “Quiero decir, que si la película llega al fin, reclamo de mi familia, de quienes me adoran y me aprecian, y me premian hoy, ser cobijado por esa bandera en mi cuerpo, azul y blanco, que he defendido y por la del Frente Sandinista de Liberación”.

En la sesión especial que realizó la Asamblea Nacional para entregarle la Orden Rigoberto Cabezas, en ocasión del Día del Periodista, Abel expresó: “Pero la historia de la Primera, de la Segunda Guerra Mundial, de las guerras intestinas que hemos tenido, la guerra de las galletas, la guerra de las tortillas, lo que protagonizaron los timbucos, los calandracas, los legitimistas, los constitucionalistas, los chamorristas, los conservadores, los liberales y en fin, la propia lucha heroica del pueblo vanguardizada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional, se cuenta y se lee gracias a que hay hombres y mujeres dedicados a la noble profesión del periodismo y que dejan a sus familias tiradas, abandonadas, de frente a la adversidad, más huracanes, inundaciones, terremotos, guerras, erupciones volcánicas, porque el micrófono y la cámara nos llaman”.

A la familia nuestras más sinceras muestras de solidaridad, a sus hijos Héctor, Abel y Camilo

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