Daniel habló al pueblo teniendo como telón de fondo el himno de la UNIDAD  

Política

Managua, Nicaragua

Por: Augusto Cermeño

27El comandante Daniel Ortega, entró a la plaza Juan Pablo II con los laureles de la victoria sobre el intento de golpe de Estado, saludado efusivamente por miles y miles de sandinistas,

Daniel comenzó por entregar a Amada Pineda la orden Augusto C. Sandino, quien fue “perseguida, capturada y violada por los representantes del imperio yanqui”, dijo.

Amada dio las gracias, y expresó su dolor con la pérdida de su hijo, el que fue objeto de profanación de su cuerpo, exhibiéndolo a todos, quemado. El pueblo saludó a Daniel con la consigna: ¡Daniel, amigo: el pueblo está contigo!

Ortega dijo que les ha correspondido defender la paz de los nicaragüenses, de abril a Julio del 2018. Habló del financiamiento extranjero de los grupos de protestantes, armados contra el gobierno.

“Ellos no podían permitir que la revolución siguiese consolidando. La economía creció en beneficio de todos”, expresó Daniel. Consideró que se buscaba destruir la revolución”.

“Comenzaron por acusar al Gobierno del incendio de la Reserva Indio Maíz. Protesta cívica era el pretexto y se instalaron los armados en puntos donde se instalaron centros de tortura”, expresó el Presidente de Nicaragua.

Dijo que tras la protesta cívica vinieron ataques armados en contra de instituciones gubernamentales. Dijo que fue un acto de paciencia  mandaron a retirar el decreto, “dijimos vamos a un dialogo para hablar de la Ley ellos dijeron que ya no se trataba de la ley, y fueron sacando las uñas, y fueron diciendo: ¡tiene que irse ya!”.

Dijo que los obispos tienen intenciones de “mayor confrontación”. Daniel agregó que cuando le plantearon “esto, me arme de la paciencia de Job”.

Dijo que los obispos se descalificaron como mediadores, al formar parte de los intentos de golpe de Estado. Lo que más le dolió a Daniel es que pensaba que “los obispos nos dieran paz. Ellos no les gustaba el planteamiento de quitar los tranques”, dijo.

“Decían que la protesta era cívica, ¿pero quién mató a los oficiales de la policía?” “Uno de los obispos nos llegó a decir que el frente sandinista estaba acabado y que mejor se fueran. Ellos pensaban que estábamos derrotados, pero teníamos paciencia. Decían que teníamos que acuartelar a la policía”.

“La embajadora Dogu, dijo que la policía debía de actuar. Se terminó la paciencia y dijimos que tenemos que restablecer el orden”. Llamó a juntar fuerzas para asegurar la paz de toda la familia nicaragüense.

Llamó a luchar por la paz, con firmeza, y para que no sean asesinados los sandinistas. Consideró que los obispos exorcicen “a esos demonios”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.