Pensando en Nicaragua

Poeta:Danilo López                                                        

 

Ignacio Briones Tórres*
Versos para las Estrellas y Cantos para Nicaragua en Estados Unidos
 
I
Unos salieron del país por voluntad propia. A otros los arrastró la vorágine político-ideológica-militar de 1979. Son una pléyade de jóvenes poetas nicaragüenses, varones y mujeres, que se han erigido en los representantes de nuestra cultura en la Patria de Walt Whitman y Ernest Hemingway. Todos y cada uno se han ido dando a conocer hasta ocupar un lugar de distinción en el mundo de las letras hispanas acogidas al alero norteamericano.
Además de la poesía cultivan una irreductible devoción a la tierra lejana. Viven y crean pensando en Nicaragua.
Antes de empezar a publicar pasaron por la prueba de fuego de tener que trabajar en lo que fuera mientras el tiempo les fue cediendo espacio en actividades acordes con su vocación poética. Ahora varios de ellos, como Guillermo Menocal, dan clases de literatura en prestigiadas universidades de allá. Otros, como Alberto Cuadra Mejía, ha obtenido el meritorio patrocinio de prestigiadas empresas, la Toyota en particular. Y otros más miran sus nombres y sus obras en los escaparates de grandes librerías. La mayoría ofrece recitales en afamados recintos donde satisfacen los ciudadanos USA su pasión por lo bello, lo hermoso y lo justo.
De estos poetas me hablaron por primera vez en la Universidad Internacional de la Florida un día que Pablo Antonio Cuadra dictó una conferencia y yo le acompañé. Una encantadora y locuaz poeta cubana sirvió de paloma mensajera. Ella se mostraba sumamente emocionada y feliz de su relación con los poetas nicaragüenses del exilio, según los definió. Y me mencionó el nombre de Alberto Cuadra Mejía como uno de los mas activos animadores del grupo. Cuadra estaba editando o distribuyendo por esos días su libro "Lo que otros no escribirían".
Agoté tres viajes Managua-Miami sin poder verlo y cuando al fin logré contactarlo se desbordó en referencias sobre sus compañeros. Y me proveyó varios libros y crónicas periodísticas cargadas de elogio para Nicaragua y sus poetas lejanos. Me mencionó nombres que sólo conocía por referencias como Jorge Eduardo Arguello, Enrique Sacasa, Margarita Moreno, Silvio Ambrogi, Marlon Espinoza y Danilo López.
A este último precisamente le correspondió seleccionar los poemas incluidos en la primera Antología de Poesía Nicaragüense bilingüe aparecida en USA. Su coordinador la tituló "Once Poetas Nicaragüenses en Estados Unidos" y su aparición mereció dos páginas en la sección de Arte y Letras de El Nuevo Herald, exhaustivas crónicas laudatorias en otros medios y una reseña del acto de presentación en Diario de las Américas escrita por Ena Curnow, quien comunica que en la Antología se aprecian poemas que "van desde la inserción histórica, a la lucha social, pasando por la óptica de la circunstancia personal" de cada autor.
La poesía de Margarita Moreno, refiere en su reseña Curnow es una "rica mezcla de surrealismo y pintura, salpicada de temas helenísticos, ritmos brasileños, raíces nicaragüenses y vivencia miamenses". La de Lourdes Guerrero, conocida de años aquí, es "una poesía erótica, sensual, de personal liberación" y la obra de Ambrogi se compara "por sus elaborados versos con la del cubano Lezama Lima. Rubí Arana, por su parte, según la crítica, refleja en su creación "existencialismo y esoterismo".
II
Bajo la atención directa de Jorge Eduardo Arguello, el propio Cuadra Mejía y Antonio Luna, quien salió de Nicaragua en los 80, los poetas nicas-USA publican regularmente un Boletín con el título de "Cultural". En una de sus ediciones, Roberto Cuadra agota su nostalgia patria en el poema "Ciudad":
"Descanso no tengo/ Lo que me llega lo rechazo.
Volveré a mi país? / Regresaré a mi tierra prometida?
Lo que aquí poseo no es mío y/ en el andar las fatigas me han sido pródigas.
Quien es esa criatura que gime / en mi camino?
No confundan mis sombras/ y me aterra volver la vista atrás.
Ciudad que alguna vez fuiste mía / muros que contribuí a derribar.
Yo levantaré las piedras una a una.
Volveré a mi país un día?
III
Salomón de la Selva, su obra y su vida, es como el alter ego que inspiró la elaboración de la Antología. Una frase del poeta leonés sería el móvil de Espinoza, el coordinador: "Este es mi equipaje, versos para las estrellas, cantos para Nicaragua". Espinoza explica el alumbramiento así: "Es triste decirlo, pero a partir del 70, año de la llegada del sandinismo, muchos poetas, escritores y artistas decidieron tomar otros rumbos y salir del país… La literatura nicaragüense se dividió totalmente; allá quedaron los que creían en una poesía "realista" (y al exterior) se fueron los que, como yo, pensamos que la literatura no tiene por qué rendirse a los pies de la política y los intereses ideológicos… La idea de la Antología se presentó entonces como una buena alternativa…
El cronista Eliseo Cardona, de El Herald, anota: "Múltiples son los temas que recorren las páginas de la Antología, pero la preocupación es una: la función del verso para el hombre contemporáneo":
IV
Adriana Guillén, que forma parte de esta pléyade es conocida de años de nosotros. Cuando ella dejó Nicaragua o la obligaron a salir, ya había conquistado un sitio de honor en las letras del país. Un día su agradable presencia dejó de ser vista en los círculos artísticos literarios. Eran aquellos días del 79 a que alude Danilo López. Nicaragua estaba convulsionada. A la alegría por el derrocamiento de la dictadura somocista prosiguió, casi de inmediato, una frustración inimaginable en los días anteriores. El sueño de libertad se había convertido en una pesadilla. Nicaragua se asfixiaba entre fusiles y demagogia. las aspiraciones populares fueron aplastadas la nueva tiranía. El éxodo llegó a más de medio millón de compatriotas. Fue un tiempo trágico.
Personalmente recordaba a Adriana y su sonrisa amable en un rostro dulce. Antes del 72 la veía en las vecindades de "La Prensa". Después en otros lugares afines con el medio cultural. Me obsequió uno de sus libros que conservo cuidadosamente en mi biblioteca. Luego las calles quedaron vacías de ella y de otros muchos: Yolanda Blanco, Cuadra Mejía, Roberto Cuadra, Antonio Luna. Todos hacían falta.
Años después, en Radio Martí encontré a Adriana. Vine contando a Managua ese encuentro y noté la alegría que produjo esa noticia. Algunos ya sabían que ella estaba en los Estados Unidos y se había incorporado a la emisora que diariamente emite mensajes de liberación al pueblo cubano de la Isla. Creo que todavía labora en esa emisora.
V
La mayoría de estos poetas compatriotas han ganado títulos univesitarios.
Conjuntamente con su obra creadora y el trabajar que da el sustento, también se han dedicado a estudiar y cubrir profesiones rentables. En el grupo hay arquitectos, médicos, ingenieros. Pero fundamentalmente son los representantes o abanderados de la cultura patria en aquellas tierras.
* Miembro de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua
Tomado de “BOLSA DE NOTICIA”
28 de Julio 2000
Edición 2437 año XXI
Actualización 02-09-2013

 
 

 

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