Danilo deja END pero no la lucha

 

Managua, Nicaragua
Por: Guillermo Cortés Domínguez
 
Danilo Aguirre y  Pedro J. ChamorroCasi medio siglo después de escribir su primer titular en el diario La Prensa, Danilo Aguirre Solís elaboró el último anoche en El Nuevo Diario, tras una honorable negociación con los nuevos propietarios de este periódico, mediante la cual sale de vacaciones por dos meses, pero que en realidad marcan su retiro definitivo de lo que él mismo llamó “el arte de titular”.
 
“Padre fue estrangulado” es el titulo de ocho columnas –en realidad son seis– que Danilo elaboró anoche en su amplia oficina de END y que  esta mañana se lee en el periódico. Solo unos veinte minutos después recibía un baño de admiración y reconocimiento a su extraordinaria trayectoria profesional signada por la honestidad y la valentía, de parte de unos veintidós colegas, la mayoría jóvenes, reunidos en una nueva sesión de la “Peña de Periodistas”, un espacio de debate y esparcimiento entre comunicadores sociales.
 
Parece de hierro este hombre entregado en cuerpo y alma, al periodismo, que con pasión juvenil todavía tecleaba sus titulares en una vieja máquina de escribir Olimpia, porque asume con entereza su separación de END, forjado como ha sido en las llamas de las múltiples dificultades que ha enfrentado en su vida, como cuando casado y con dos hijos perdió su primer empleo en el Ferrocarril de Nicaragua, y tuvo que hacer diablos de zacate para sobrevivir con su familia. Luego debió abandonar su alta posición en el diario La Prensa y su asiento en la Asamblea Nacional.
 
Son tres lugares, tres empleos, tres sitios muy diferentes, unidos por el hecho de que, pese a que han transcurrido varias décadas, él no ha vuelto a poner un pie en ellos, pero no quiere que pase lo mismo con El Nuevo Diario (END). ¿Nostalgia por un proyecto periodístico emprendido junto a Xavier Chamorro Cardenal cuando éste decidió utilizar su patrimonio en La Prensa para irse a fundar un nuevo diario con un grupo de intrépidos trabajadores de ese periódico?
 
Sus titulares históricos
 
“Mandaron a asesinarlo”, tituló Danilo en La Prensa, tras el magnicidio de su Director, pero, sobre todo, de su colega y amigo, el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, que él confesó en una entrevista con el periodista Luis Galeano, que escribió con rabia e indignación. Pero el análisis de este titular estaría incompleto sin el antetítulo desafiante y premonitorio: “Lo enterrados serán ellos”.
 
A la inédita conmoción de felicidad colectiva que produjo el derrocamiento de la dictadura somocista y el triunfo de la revolución popular sandinista, Danilo Aguirre Solís agregó el devenir, cuando tituló en el primer ejemplar del diario oficial del FSLN, Barricada, “Vencimos y adelante”, solo tres palabras que resumieron con maestría el presente y la perspectiva inmediata. Y en el antetítulo escribió: “Los enterrados fueron ellos”, cerrando el ciclo abierto con su titulación del asesinato de Pedro Joaquín Chamorro. Como afirmó el colega Luis Galeano en la entrevista a Aguirre, “se cumplió la sentencia y la reprodujo la misma mano que la había advertido”.
 
¿Por qué los nuevos dueños de END separan del diario a su pilar fundamental y porqué Aguirre acepta un arreglo que propicia su salida? Danilo ya ha percibido en las últimas semanas que él no encaja en el proyecto periodístico que pretenden los accionistas encabezados por el principal propietario del Banpro, Ramiro Ortiz Mayorga, porque éstos quieren un diario menos combativo, y él se caracteriza precisamente por su posición frontal y sin vacilaciones frente a toda injusticia, la corrupción, la violación de las leyes, lo cual implica que sus titulares frecuentemente sean como cañones disparando verdades que resiente el gobierno. Pedirle que “bajara el gas” habría sido una locura. No se atrevieron.
 
Pudo haber sido una separación tremenda y traumática. Hace apenas unos meses hubo una conmoción nacional cuando se abrió la posibilidad de que END fuera adquirido por la familia Ortega-Murillo, lo cual redujo de modo sustancial la circulación de este periódico y afectó con fuerza el estado de ánimo del colectivo de periodistas. Siendo Danilo Aguirre una personalidad tan recia, casi un símbolo del periodismo nacional, un referente de valores en el mundo de la comunicación social y de la política, una confrontación habría perjudicado con severidad al diario de sus sueños. Así que anoche mismo conversaron y se arreglaron, después que le ofrecieran una salida por la puerta grande, con gran homenaje y todo, pero declinó, y su partida no contó con un titular en primera plana, tampoco en la contraportada o en las páginas editoriales. Solo se fue.
 
Pero Danilo Aguirre Solís no se puede ir sólo a tomar un baño de sol y un trago de whiskey, porque eso le está vedado a quien está obligado a descargar tanta historia crucial y aleccionadora almacenada en su formidable disco duro; y, por supuesto, tendrá más grados de libertad para entregarse con alma, vida y corazón a la resistencia contra todas las manifestaciones autoritarias que están tejiendo una dictadura en Nicaragua. Dictadura sin prisioneros políticos, sin torturas físicas en angostos y oscuros calabozos y sin asesinatos. Pero dictadura al fin. Mientras tanto, este domingo disfrutará de la celebración de los cincuenta años de su hijo Érick.
 
No soy buen titulador, pero ante este hecho impactante y trascendente, histórico en el periodismo nacional y la política, habría titulado: “Danilo deja END pero no la lucha”.

 

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